
Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
Voy bajo tempestades y tormentas,
ciego de ensueño y loco de armonía.
Ése es mi mal. Soñar. La poesia
en la camisa férrea de mil puntas cruentas
que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
dejan caer las gotas de mi melancolía
Asi voy, ciego y loco, por este mundo amargo;
a veces me parece que el camino es muy largo,
y a veces que es muy corto...
Y en este titubeo de aliento y agonía,
cargo lleno de penas lo que apenas soporto.
¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?

Me parece que sos Flor Suarez? Muy bueno tu blog. Necesito que agregues una interpretación del soneto..y que invites a tus compañeros a visitar tu blog y que dejen sus comentarios.. Besos
ResponderEliminarQué buena la imagen!. ¿Podrías relacionarla con el poema?
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